

Las nectarinas poseen una piel lisa, atractiva, con un color rojo brillante con fondo amarillo o anaranjado. La carne es firme y puede ser de color blanca o amarilla en función de su variedad. Su sabor es jugoso y refrescante, y puede ser subácida en función de la variedad.
•Origen
Aunque existen varias teorías sobre la génesis de la nectarina, se comenta principalmente que proviene de una mutación del melocotón. En la última década ha alcanzado un alza gustativa y comercial muy importante debido principalmente a una importante selección e investigación de nuevas variedades. Las zonas de producción más importantes son España, Italia, Francia, Grecia, California, Chile y África del sur.
•Contenidos:
La nectarina es muy dietética, casi no aporta calorías (40 Kcal.) Sus aportes nutricionales son: vitamina B3 y caroteno, con propiedades benéficas para la salud de la piel, oligoelementos (como Cobre, Zinc y Fluor) y minerales (como Magnesio, Potasio y Calcio). La nectarina ayuda a la digestión y al transito intestinal.
•Consejos para su conservación y consumo:
La nectarina es un producto climatérico (madura después de la cosecha), por este motivo recomendamos conservar en el frigorífico y consumir a temperatura ambiente. Esto último es muy importante porque usted mismo puede decidir cómo consumirla, si dura y crocante o blanda y jugosa. Simplemente dejándola por un tiempo a temperatura ambiente (hasta que ceda levemente a la palma de la mano), usted puede conseguir un punto de maduración a su gusto personal. Normalmente se consume entera o partida con su piel.
